



¿Para qué sirven?
Desinflamar el rostro: el frío puede ayudar a disminuir temporalmente la hinchazón, especialmente por la mañana.
Bajar las bolsas debajo de los ojos: pueden reducirlas de forma momentánea.
Calmar y refrescar la piel: producen una sensación de frescura, ideal después de un día largo.
Mejorar temporalmente la apariencia de la piel: pueden hacer que el rostro se vea más descansado.
Masajear el rostro: ayudan a deslizarse por las mejillas, la frente y la mandíbula.
🩷 ¿Cómo se usan?
Enfrialos según las instrucciones del fabricante.
Limpiá tu rostro y aplicá un sérum hidratante o una crema que permita deslizarlos.
Pasalos suavemente por las mejillas, la frente y debajo de los ojos, sin presionar.
Usalos durante unos minutos, evitando dejarlos quietos sobre una zona.